| FALLAS DE SILOS: ¿POR QUÉ OCURREN?
Un nuevo silo de acero era almacenar 9000 tons de ceniza volátil de la estación de generación de energía a carbón adyacente. El silo se partió cerca de dos semanas después de haber sido llenado por primera vez a su capacidad. Hasta este punto, no se había descargado nunca la ceniza. Curiosamente, el colapso ocurrió en la noche cuando el silo no estaba siendo ni llenado ni vaciado
Durante el curso de la investigación de esta falla, se revelaron varias deficiencias. Los cálculos mostraron que el silo fue sub diseñado y no se identificó ni se tomó e cuenta con un fenómeno llamado trinqueteo térmico (thermal ratcheting). Las paredes de los silos de metal que quedan al aire libre se expanden durante el día y se contraen durante la noche a medida que la temperatura baja. Si no hay descarga y el material al interior del silo es de flujo libre, se asentará a medida que el silo se expanda. Sin embargo, el material no puede ser empujado devuelta cuando las paredes del silo se contraen, de modo que resiste la contracción, lo que posteriormente causa crecientes tensiones en la pared. El efecto es repetido cada día en que el material se mantenga en reposo.
La investigación también reveló que algunas medidas para disminuir costos tomadas por el suministrador del silo durante la construcción del silo, contribuyeron a la falla. El diseño especificó que en la construcción debían ser usados pernos de una clasificación, tamaño y fuerza particulares. Los pernos del tipo especificado tienen una marca distintiva en su cabeza que identifica a los pernos como pernos probados y que cumplen con un estándar reconocido. Menos del 1% de los pernos que fueron recogidos del silo de ceniza volátil caído tenían la marca especificada y ninguno de los pernos marcados habían sido usados en el punto crítico vertical.
Hay muchos factores contribuyentes que actuaron juntos y si no se hubiera presentado alguno de ellos el colapso habría podido ser evitado. Si el silo hubiera sido inspeccionado por un experto en silos independiente, ya sea durante la construcción o después de completada la construcción, por ejemplo se habrían descubierto los pernos incorrectos y se podrían haber tomado medidas para corregirlos. Si la operación del silo hubiera sido tal que el material fuera descargado más frecuentemente, la condición de stress acumulado que precipitó el colapso se podría haber evitado.
La vida de un silo puede ser dividida en tres distintas fases:
- Diseño
- Construcción
- Utilización
En cada una de estas fases hay numerosas oportunidades de errores que pueden resultar en una falla estructural. Como en la falla del silo de ceniza volátil arriba descrito, la mayoría de las fallas estructurales de silos pueden ser atribuidas a una combinación de varias deficiencias o errores.
|